cualquier instante de rutina
nos hace sonreir en raro gozo
cuando vemos el caudaloso
río sierpe de la duración
como todo un coro vapor de historia
nocturnal niebla en plena matina
encubriendo la inmanente euforia
del páramo volcán río y canción
sostenido en falso por mística noria
que hunde raíces en mentales vetas de mina
lo estúpido de los validísimos instantes
o anillos de la subyacente boa anaconda
que formaban las aguas inconsútiles de la duración
encarnando la perenne energía vital
bajo las formas casuales y vanas
en que se dividen las simultaneidades
expresando al rio inexpresable
entre los ríspidos cristales
cuajados por artesanos en son y aroma
para enjoyar los caminos de la Nada
lo estúpido sería el ropaje transicional
bajo el que entran a la eternidad
hincando allí su valor la caduca ocurrencia:
de alguna manera el diseño de cada bagatela
constituía en su precaria presencia
el enlace místico con el eterno río espiritual
y al gran impulso vital se prendían
sus pinzas de cangrejo en argolla
mientras se resquebrajaba el instante roca
en las mil harinas que irían a la deriva
lo estúpido sería el ropaje transicional
bajo el que entran a la eternidad
hincando allí su valor la caduca ocurrencia:
de alguna manera el diseño de cada tontería
constituía en su precaria presencia
el enlace místico con el eterno río espiritual
corpulento río portador secreto
del gran impulso que incorpora el hálito vital
en que se resquebrajaba el instante esencial
cual se cuartea en estío un árido erial
eran una especie de escamas mutantes
que revestían la esencia inabarcable
con su geometría de fractales esquirlas
y su soledad de babélicos poemas
en cristalinas urnas de duros diamantes
guardando músicas de arcanas mirlas
silentes melodías castillos de las almas
franja lunática
dic 26 de 2024


