lunes, 30 de abril de 2012

Llevado

"¿Quién tan malvado como yo?
Sin embargo parezco estar en manos de Alguien"
Thomas Hardy. El Alcalde de Casterbridge


¿Por qué no me hundo
en el zumbante remolino?
¿Por qué no al profundo
prosigue sin duda el camino?

¿Por qué mi flotante doble
sólo es muerta efigie
siempre en superficie,
rotante corcho invencible?

¿Por qué en el vértigo no alcanzo
la sima vacua de la Estigia,
la madre  caos sin luz regia
en cuyo quieto seno danzo?

¿Por qué no arribo a gentil Cucaña
entre suaves besos de rocíos
Y ahogo el tiempo en los bajíos
Donde la bruma sueños sueña?

Allá con la risa del abismo
Se disuelvan  profundos infiernos,
Al sonar su flauta los avernos
Entre pieles vírgenes de cismo

Sólo persisto en ciego abrazo
Al rostro doble del pasado
Fiel al sol bienaventurado
Que arma su luz en el ocaso

En lo hondo de cielos mutantes
escuchaba sordomuda tierra
deshechos enigmas en candela
vaciado de verbos detonantes.

Besaba los claros de Maya,
mirando siempre abiertos cielos,
la cara doble de la raya,
sostenido en brutales cellos.

domingo, 29 de abril de 2012

Fiebres de Van Gogh


Concierto en ciprés

Esas nubes que se amarran a la tierra
En acuosos cables Goghianos
Tensos en la más alta fiebre
Y el más convulso volcán en sí menor...

El ciprés dirige amoroso concierto:
La luna transfigurada aljofara
Con su pluma de leche virgen
El sendero de la estrella lontana
Y el camino siempre dividido
en menta y lejana crema
Que hacen los hermanos insomnes
se  iriza con celeste magneto

Vincent van Gogh

La Luna pinta a sus Hermanos
El prístino camino de la creación
Y ellos bifurcan su soñar 
por lácteos senderos
Con sed siempre rediviva del vino del azar,
Pero siempre unidos en oración,
Anudados en el cuerpo lleno 
de la conversa y la transversal.

Un camino solo luce y aparece
A la luz en trémolo barreno
de algún activo astro
sorprendido en alba que amanece;
Y lo sobrecogen magnéticos temblores 
lineas de fuerza de etérea acción:
Se llena de tramos en sueños nebulosos,
imaginarios trayectos
Que brotan en versos minerales
de cósmicos gritos-soplos.

sábado, 14 de abril de 2012

Amar o querer amar


La prisa no era amar sino querer amar.
Oh, el paso de los días, en sueños,
botando siempre al cesto
El quemado día de ayer.
Siempre con un día de retraso, o dos
o hasta semanas y años
quemados, en cenizas,
en el pozo del olvido: lo funesto;
en el fato de una línea de playa,
apilada inmóvil entre el pasado resto.

Y por delante una línea sin espesor
Un albur de niebla
Vacío de toda sensación
Leve perfil que podría no ser
Nuevo aliento que podría ser el último
Línea sin palabras,
problema sin solución
todo el cúmulo del futuro
en incógnita vacía
y oscuro umbral de big-bang.

La interrogación se llena,
la línea se espesa,
el tiempo se abre
cuando nace el querer amar
cual botón que tienta con sus pistilos
el futuro universo
de múltiples sentidos
e ilumina de esperanza los caminos,
contenidos en el único punto-ubre
del que surge en arpegios toda la leche serena.

Caminos sin fin ni destino
hechos de insignificantes versos
recorridos por la sangre alegre
de juveniles vidas sin dueño;
caminos vestidos de flores tersas
sonoros nombres en cifras
acuñadas por anónimos juglares
en las noches de lunas taciturnas
que velan los besos tiernos
de amantes perdidos de sus rutas.

viernes, 13 de abril de 2012

Otro viernes 13 en sólo Ella


Ahora ella anda entre las olas evaporadas
Y los cielos cristalizados.
Ahora ella me susurra sus salvajes letanías
Al paso de eternos tres meses
Y canta su voz de niña a esa María
que en las rocas patinadas se aparece.
Entre los vapores del mundo hechizado
Saltó de un viernes 13 de enero
al 13 del mes 4 de 2012,
fecha cuyas cifras suman el misterioso 13
y me envuelven en falaz encanto 
del número imposible, críptica cábala.

Y sólo veo su alma riente
En el adentro de las gotas profundas
De las corpulentas rosas de transparencia muda
Solo hablan a mi aliento en trance
De las aladas caricias que me dedicaba
su sencilla trama de mujer enamorada
mientras pasaba en fraude
lienta presencia diluida en criptogramas
habitantes de los páramos dolientes.

Que venga una dulce musa de melones
A posarse con el viento en estos versos
A resguardo de espumas y goterones,

Pero frente al mar de diamantes y zafiros 
Que  me alcancen sus pasos de agua nacarada
Y penetre yo la nada rendido ante sus besos.

Venga, yo mido sus olas alargadas
Y leo el infinito en sus ojos de ciegos carbones,
Me entrego a sus canciones de rápidos respiros
Entre adagios y hondonadas
Mientras  brota  de  su piel felicidad en llamaradas
Y me hundo en sus ojos y su piel de ariscos sones
bañando en amor mi corazón sus tonos hueros
mi seco corazón sediento y frío entre sus brazos ceros
de tierra fresca saturada en matinales oraciones
O en estos montes de cifrados silencios
Escanciados por los grillos de sus lares
De azarosos silencios en escorzos
Anidando entre las cuevas de sus roquedales

domingo, 8 de abril de 2012

Grito de resurrección

cómo saber que estás volando encima de mí
cómo reconocer el paso de tu vuelo
el aliento de tu voz inaudible?


como superar lo sólo visible 
y adivinar los perfumes de la tierna brisa
y acunar la clave 
de tu sempiterna risa
henchida de amplia gracia,
cual velero blanco de virgen pura?


cómo explorar
bajo el murmullo ciego
y la escritura insulsa
tus simples rasgos transparentes
de pura luz en ruego
tu hálito en tensión convulsa?


          con el amor efluvio
          que del pecho surge 
          en la mañana nueva
derrotando la trama del olvido 
y las tinieblas de la muerte
con plumas inocentes de querubes


el tiempo duele 
y sin amor es cósmica basura
descenso sólo
y grávido sueño;
la vida, gota oscura 
que en el mar sucumbe


estaba la madre ansiosa 
con su hijo yerto
no volvería el aliento
a su cuerpo exhausto
dolorido de tanto tiempo incomprendido
de tanta vida malgastada


ni en la mañana alzaría el vuelo
cual aroma fresco
de esperanza eterna
ni a los ángeles de infante cielo
contaría su fiesta
ni su cierto anhelo


con tanta luz en torno 
y el camino siempre errado
siempre el viento contradicho 
y la palabra santa silenciada


sólo el grito levantaba lozas
en explosión de aromas 
tras de tu risa luna
que amanecía contra el sol de pascua


buscando tu rostro nave 
se dibujará en el nuevo cielo
el mane, mane, tekel, fare
cuando se hará la cuenta 
y se cancelará mi tiempo 
se borrarán los rasgos de mi reino


basta con que grites 
para romper el cascarón 
de brutos hierros
y ver con ojos nuevos 
las divinas letras 
de la celestial canción


que traspasan toda cuenta
y al infinito alef minucia
lo vuelven el bostezo de una rosa
de algún domingo



grito de amor efluvio
que del pecho explota 
en la mañana nueva
de una vida reina