viernes, 29 de abril de 2022

vagar sin rumbo por el ancho mundo




Vagar sin rumbo


pero siempre en superficie

entre vientos aleatorios que no cesaban de susurrar 

los nombres de olas en ida o vuelta por arenas delicia  

de prístinos continentes en extinción  

cuyas blancas arenas en éxodos cristal

conocían a pleno sol las diosas desnudas

que llenaban el día con la leche de su bendición


por siempre en ese cielo que cundía de poemas

de verbos ciclópeos tallados en nubes ácidas,

registrando historias de causas perdidas

en las páginas inconsútiles del tiempo,

donde nacían, vivían y morían tiernas almas

que en volúmenes de distintas potencias

componían el espíritu eterno y absoluto


por siempre en superficie

por desiertos y jardines

por fantásticas ciudades de molicie

lejos de pozos, abismos y confines

al amparo de pantanos y humedales

por siempre a cielo abierto, gris o radiante,

entre felices remolinos de aire limpio

 

por siempre en cielo sonriente

santuario inmaterial de dioses y diosas

por sus caminos de oro perpetuaríamos deliquio

y cruzaría los relojes nuestra vida contingente

y se vestiría de ondas armoniosas

entre los pacientes dedos de las Parcas

y sus agujas creadoras de prodigio


¡qué dicha! rondar sonámbulo

los caprichosos arabescos del jardín,

esculcar a sus anchas tesoros en las arcas,

tan pronto en publerinos pasos sin fin

como en peligrosos saltos de orcas,

en océanos de música solitaria

siempre bajo no-leyes de vagabundo


que dicho colapsar en mar de gozo

nos llevara de lleno al secreto del Ser,

sin dudas ni reparos de alma en calabozo

y nos entrara del todo en cuevas del gran Pirata

clavándonos en el blanco de milenaria fórmula,

viviríamos el éxtasis del desaparecer

como unidades contables que nutren del tiempo la fogata 


éramos del tapiz mágico que urdía en ascuas

el presente cuerpo organon del mundo

cuya danza en olas sensuales

constituía escenarios de fábula

mapeando de ideas galaxia la mente-cosmos

donde el sentido llameaba en masa-candela 

orientando nacimientos y en continentes trazando sismos


José Guillermo Molina Vélez

Finca Franja Lunática

Abril 29 de 2022


domingo, 24 de abril de 2022

pozo y volcán: visita a las antípodas en brazos de Alicia

 


la piel del pozo acusaba en su coraza

brillos de antiguas erupciones 

paso de infinitas verticales procesiones

en ambos sentidos: hacia y desde el centro de la panza


del oscuro núcleo en carbón misterio

donde nacían y perecían nuestros retoños

donde se anudaban las cuerdas del psalterio,

mismas que entre risas tañería Virgen con los años

 

un pozo de dos bocas de comunes bordes

que corría entre golpes y sueños

por un diámetro de la tierra sin dueños

que arremete hacia el este de los montes verdes




era el pozo de mis antiguos viajes de embeleso

por el centro en ferro-níquel de la tierra-ermita, 

perforando en sueño a velocidad infinita en ida y regreso 

su sólido núcleo ensimismado en estalactita


corazón de fuego, sangre y hueso

en rígidos oleajes de roca viva

construyendo caminos de remanso

junto a amorosos lechos de diva


tanto en creciente como en menguante:

hacia el centro, aceleración y velocidad crecían sin fin;

del centro al afuera, volvían velocidades de jardín

y la visita al magma ocurría en delicioso andante.

 

visitando la capa magmática

y perforando el núcleo de hierro-níquel del planeta

de ida y regreso por su  cuerpo lleno sin meta

de una a otra boca del pozo de vida físico-matemática

 

para llegar donde mis antípodas imaginarios

mis coordenadas en Medellín-Colombia son N6.25  O75.56 

las de mis antípodas de Kota Agung-Indonesia S6.45  E104.43 

un diámetro de planeta entre solarios y lunarios

 

de vuelta al aire de externa heterodoxia,

por el pozo diametral que entre día y noche derivo,

desde el vértigo del infinito central asfixia

hasta el reposo verde del aire vivo


el sosiego de esa pradera verde en claroscuros

que cantaban la alegría del precioso día

una tras otra cuenca de angélicos murmullos

contribuían en la minúscula sinfonía

 

llegaba donde mis antípodas de Kota Agung en Indonesia

y era posible que, al pasar por el magma,

se me pegaran volcanes ya maduros o en adolescencia

en busca de un poco de aire fresco en calma

 

casi todo el viaje ocurría en los brazos de Alicia

en sus brazos-cuna lograba pasar entero

por los vórtices del tumultuoso centro 

hacia la dicha consciente de celeste gracia

 

rebasaba los mundos de reyes y cortes

de amos y esclavos en plena rutina

sostenido por la vida más genuina

que florecía en los libres flancos de los montes

 

entre sus suaves regazos de seda

cosidos en pétalos de magna rosa

que crecían y desvanecían sin tasa

al ritmo azaroso del viaje en caída

 

desbordantes como evanescentes

eran sus besos en tramos de vértigo

cuando se estaba al amaño y riesgo

del puro devenir loco que posee a las mentes


los besos de Alicia caían en tormenta ciega,

rachas de granizo eran nuestras caricias.

entre los brazos febriles de la noche veraniega,

se erizaban los sentidos en florales albricias.


el desafío era hallar la senda hacia sus ternuras:

entre estéril erial, el camino de luz en conquista, 

labrado en sombrío horizonte de censuras,

entre Hades Abismo hondobrillante pluma de amatista 


arriba del pozo, el oro pálido de la luna llena

dibujaba en la piel del sueño su enigma risa

y de láctea gracia se teñía la noche morena

llenando de amor los brazos de la brisa


en tanto a mis antípodas quemaba el sol ardiente  

y de incógnitas flores chupaban el néctar

que ponía lo eterno en carne consciente

mientras el corazón sólo quería palpitar


sangre y ciencia cruzaban la vida en danza

y al compás de las musas en su festivo alarde 

su mística se volvía savia y arte

y entre cuerpo y alma oscilaba en vano la balanza


milagrosa flotación en aire iluminado

contrastaba en rutilantes azahares

con las tinieblas en violeta del pozo sagrado

que  brillaban sin cesar los sórdidos volcanes


José Guillermo Molina Vélez

Finca Franja Lunática

Abril 24 de 2022


lunes, 11 de abril de 2022

pozo y volcán: viaje a las antípodas


 

la piel del pozo acusaba en su coraza

brillos de antiguas erupciones 

paso de infinitas procesiones verticales, en ambos sentidos:

hacia el centro y desde el centro de la panza

 

un pozo de dos bocas de comunes bordes

que corría entre golpes y sueños

por un diámetro de la tierra sin dueños

que arremete hacia el este de los montes verdes

  

era el pozo de mis antiguos viajes de embeleso

por el núcleo en hierro-níquel de la tierra, 

perforando en sueño y a velocidad infinita

tanto de ida como de regreso 

 

tanto en creciente como en menguante:

hacia el centro, la aceleración y la velocidad crecían al infinito;

del centro al afuera, volvían velocidades finitas 

y la visita al magma ocurría en delicioso andante.

 

visitando la capa magmática

y perforando el núcleo de hierro-níquel del planeta

de ida y regreso sin meta

de una a otra boca del pozo de vida físico-matemática

 

para llegar donde mis antípodas imaginarios

mis coordenadas en Medellín-Colombia son N6.25  O75.56 

las de mis antípodas de Kota Agung-Indonesia S6.45  E104.43 

un diámetro de planeta entre solarios y lunarios

 

de vuelta al aire de afuera,

por el pozo diametral entre día y noche,

desde el vértigo del infinito central

hasta el reposo verde del aire vivo

 

llegaba donde mis antípodas de Kota Agung en Indonesia

y era posible que, al pasar por el magma,

se me pegaran volcanes ya maduros o en adolescencia

en busca de un poco de aire fresco y coqueteos de superficie

 

casi todo el viaje ocurría en los brazos oníricos de Alicia

en sus brazos lograba pasar entero

por los entornos del tumultuoso oscuro centro 

hacia la dicha consciente de celeste gracia

 

rebasaba los mundos de reyes y cortes

de amos y esclavos en plena rutina

sostenido por la vida más genuina

que florecía en los libres flancos de los montes

 

entre sus suaves regazos de seda

cosidos en pétalos de magna rosa

que crecían y desvanecían sin tasa

al ritmo azaroso del viaje en caída

 

desbordantes como evanescentes

eran sus besos en tramos de vértigo

cuando se estaba al amaño y riesgo

del puro devenir loco que posee a las mentes

 

José Guillermo Molina Vélez

Finca Franja Lunática

Abril 11 de 2022