lunes, 29 de marzo de 2021

Temblores de espuma


  



Caían en brillante espuma móvil 

se lanzaban las olas impacientes

apurando sentido sus fallecentes

letras de plata en un vivo perfil

 

perecían en verso evanescente

tras las musas de olvidadas playas

donde vierte su sangre el Oceante

buscando cuevas de celestes carullas

 

donde habitaban esos dulces abrazos

que conquistaban dioses para las ninfas

y convertían las  tardes en caricias

amparadas en cristales de cerezos

 

horas de gracia plena se iban sin prisas

dejando huella de espumas virginales

borrándose sobre archivos de las brisas

tras los versos en las tintas divinales

 

versos bomba en letras asustadizas

inflaban de vacío esas playas

en glifos ardientes de frescas hierbas

por fortuna siempre advenedizas

 

ningún sentido aceptaba estar allí

todos llegaban como exilados

por siempre impertinentes y sin sitio ahí

ocupando al azar sitios olvidados


cansados de tanto viento sin fin 

soplando de un solo lado, gran secreto

de la mañana a la noche de abril

soplando en azules de tenso vibbratto

 

suspiraban por una flor, alas de colibrí

marcaban la tarde en parda noche abstracta

contra el canto eterno de esa ola gris 

hecha del agudo texto que a toda alma bisecta 

 

y en noche de luna en celo

se roba la grieta de plata

para pintar la risa del sueño

en noche de olas a los dioses grata


José Guillermo Molina Vélez

Cartagena, Tambo Marina

Marzo 29 de 2021

jueves, 11 de marzo de 2021

Camino real




Íbamos en dueto por mágicas vías,

rutas de huerto sacro, bañado en luna 

rosa de suaves diurnos colores,

por lechos de musgos grises y aceituna,

do invitan a pícaros amores

sonriendo ocultos al calor de los días.


Íbamos por rumorosa senda

entre los vivos pasteles de las tierras,

hechos al oscuro romance de los grillos 

que acompañaban tonadas de cigarras,

cortadas por sorpresivos rayos

pintando la tarde de tormenta.


Corríamos entre cordones de lluvia

animados por canciones de molienda

saturadas de café y de ebria brisa

y ardía la sangre con fuego en leyenda:

solitarios rostros vistiendo de risa,

iluminados con el fervor de savia.


Música, paz y aromas brotaba ese camino,

entre venias flores de real cortejo, 

antiguos sueños allí grabados,

besos y abrazos de bohemio festejo

entre ferias y paseos celebrados

con fuerza e inspiración de potente vino.


Eran las voces de guardianes ancestros

que surgían de la noche de los tiempos

ensayando en flor volátiles cántigas

que amansaban a las bestias de los campos

para el paso de jumentos con sus cargas

destinadas al placer de vivos rostros.


Al cabo, lucía el pueblo en el valle

y pulsábamos en teclas de adoquines

la marcha triunfal de arcanos montes

e iniciaba la fiesta final maitines

dando gracias con los bullosos torrentes

que nos precedían por celeste calle.


José Guillermo Molina Vélez

Medellín, El Corazón, Finca Villa Mercedes

Marzo 10-11 de 2021