miércoles, 29 de marzo de 2023

Estrellas mías en danzas prehistoria












estrellas mías en ebria danza,

danzas de historias sin glifos ni verbos,

de archivadas prehistorias de la alianza

de aleatorias y armónicas líneas

trazas de hidrógeno e ignoto helio

sensualidad e inextinguible chanza,

explosión de indignada estrella

y atracción en concéntrico abrazo,

sórdido amor del mismo selfio

simpatía en ciclos y estrellas

extasiados bucles de infinito,

en mágica luz de cerebro hueco

siguiendo la huella galáxica 

quizás de prehistórico Van Gogh,

entre ocasos y amaneceres

de gran loco en amarillo

entre sus paletas de agonía

y fiebre en máxima alegría

de su inmensa mente en solares diurnas


sumo ardor que sus febriles óleos

vivían en sutiles tiempos de rembranza,

sugestión Proustiana de recobranza

en ese paraíso de inexistentes molestias

el gran cielo de mentales esencias

do vivían idos soles vangohianos

y habitaban recién nacidas las esencias


donde todo se acordaba en sol y fabulosa crema

y sucumbía o florecía en aguas astucias

entre graciosos juncos pasos 

en verdad insensibles linguales cambios

llevaban el hilo de corriente,

pero flujo de eternos abrazos,

variación perpetua en ditirambos  

de onda endeble y perenne

 en suave  curva de una danza dionisíaca

que iniciaba entre sonrojados rubores

su noche pinta en ternura de ocasos

en la Estigia de nemorosos navales sueños


danzarían siempre y fluctuarían

aquellas estrellas mías,

entre sus noctuarias y medusas

de espléndidos pasteles

y brillos en la obscura 

como les enseñó el gran Pintor

lejos de academias y Parnasos

donde germinan en indemne

pernicia toda suerte de malvados

de los que cuaja y vinagra el fastidio

de mundanos bullosoos días  

lejos de todos los circos 

de políticos custodiados de mercenarios

allí danzaban con gracia suma

las astrales danzarinas

con sus tules de anárquicos oros


en ecos de increibles remembranzas y dulzuras

se complacían las musas mías 

vueltas de repente estrellas maduras

danzando cada una en su modo obscuro

pero todas en armonía de loca esfera

de sueño impune entre amorfas espesuras

simulando ante lunas impías

universos en claras locuras

vueltos perfección en extrañas geometrías

mientras volvía en mis sueños la aurora


y cuajaba en algún róseo Vesubio

mi concha calcinada endurecida

de bestia ya triunfadora del futuro

aprendiendo a desaparecer 

entre nieblas y humo que en muerte carburo

entre sombras y vacíos del venturoso universo

con sus átomos todos aireados de refinados vacíos

y sus notas todas llenas de silencio

ese fabuloso elixir que traza con rosas de alba

toda la entraña cero de gran música viva


ese aire en devenir de azules y rosas 

trás el negro de los sueños más higiénicos ,

aunque aterido en el frío nordeste,

llenaba de filosóficos jeroglíficos

mis tímidas carreras trás las diosas

por cubrir con mis glotones besos

la ternura de sus pieles niñas

trás sus vaporosas y danzantes albas

cubiertas en espuma de coquetas risas

convertidas en arte de astral suerte


lunes, 13 de marzo de 2023

A despecho de mi Padre



vivo a despecho de mi padre

mi arriero del desierto

que sin derecho alguno 

se convirtió en verdugo y sanguijuela

típico ejemplar del machismo

que seguía imperando a fines del siglo 20:

la facha de voz gruesa en pregón de ley

y juez supremo cabalgando dorsal espina

 

por sobre empinadas duras montañas

con gran tono de desueto edicto 

encajonado entre grietas antioqueñas

desde tronos de mutante arena

púlpitos de imaginario mármol

para emitir el gran mandato

que con estruendo de siglos

caería entre risas de verdes praderas,

hechas líquenes y añicos 

las mosaicas leyes milenarias

entre el suave rocio en picos 

de irisados sueños en amaneceres 

e inolvidables obras en el ocaso

 

yo era su chico útil

su fuerza neta, 

total e idiota

que semanal silente

usaba para sacar en limpio

la comida del hogar ausente

que se cuajaba en anónimos Pedreros 

de públicas galerías en alivio

de familiar angustia interina      

 

yo, el Octavo más desprotegido, 

respondía por la sangre y la vida actual

en legumbres y proteínas

de mis mayores hermanos,

más llenos todos de vitaminas

aunque pura lepra de la vida

pues nunca fueron cosas buenas

ni echaron a la mar de nieblas

red alguna que jugara al azar  

y ofreciera algo a los espacios

les diera algo que pensar

a los incansables testigos del tiempo     

 

Yo le atraía oleadas de gracia 

en lluvias del desértico maná

visitando sin tregua sus canastas.

Yo le ayudaba en su treta rancia

bultos de comida fresca y viva

arrancábamos de El Pedrero

con el mercado de enorme prole,

toda ésta concebida en inconsciente,

bajo días de pávidos sueños

que le revestían de insensibles callos

y de incógnitos atuendos 

para escapar las fiebres de la mente

de brumas en prehistóricos Hades 

envueltos en viejos paños

de pasados siglos lanares

 

Y sumando su noria resumando

en crestas de blanca ignorancia

compareciendo a la mesa en mole

en horas NECESARIAS del mezquino 

rebaño que hambriento le esperaba

tarde a tarde en agresiva arena

con cara de "El mercado o la vida" 

                          

eso decía cada par de ojos anhelantes

que veían indiferentes

entrar las viandas de la futura semana

cada viernes o sábado 

de familiares calendarios:

eran los otros hermanos de cama

que nunca ponían el hombro ni los denarios

para conseguir el mercado

pero sí sus dientes y fogosas lenguas

para moler regaladas fiestas

y renegar de sus bondades incorporadas

con crueldad de ignorantes cotorras

 

San Pedro de los Milagros y la Soledad
Finca Franja Lunática
Abril 25 de 2023