lunes, 27 de septiembre de 2021

Los antiguos Maestros



Ningún hombre vivo es santo, y por tanto resulta poco interesante el serlo.  Pero algunos que han rebasado el conocimiento ordinario y otean horizontes de peligrosa novedad zigzagueando siempre las selvas de la felicidad, casi sin excepción llegan a sentir la necesidad de compartir con los demás sus revelaciones y descubrimientos singulares, aunque saben que son frutos de su soledad y alejamiento del común. Para ello hacen acopio de las mejores didácticas para un óptimo manifiesto de sus singularidades a sus coetáneos o futuros admiradores y pronto se les consagra como MAESTROS a seguir en tal o cual arte o disciplina cognitiva.

Llegan a convertirse en verdaderas sendas nuevas del devenir humano, nuevas posibilidades por las que el ser del espíritu y la conciencia puede llegar a realizarse, a ejercitarse. Lo común a todo maestro es que, para llegar a irradiar modos de vida originales, ha debido llegar a ser un CREADOR en su dominio, lo cual involucra una forma particular de recorrer la historia y rebasarla, prolongarla por sobre los vacíos del futuro a través de salvajes senderos que logra amansar un paso danzarín.

Pues cada uno incorpora y nombra ese Espíritu universal impersonal que late como fuego bendito al fondo individual de cada vida en brasas. Esa “seca en la boca” cuando se asalta entre la maleza un nuevo camino por el que será más fácil a los semejantes experimentar nuevos aires que saquen del atolladero corriente y faciliten nuevos actos de creación y originalidad, de modo que el acervo del pensamiento humano alcance las cimas de alto vuelo y plena luz que convienen al Espíritu Perenne.

Ese es el sentido de la especie transtemporal, el sentido de pertenencia a ese gran colectivo histórico, del que se hace más parte mientras más separado se esté en la creación. El canto de Josefina la cantora o el pueblo de los ratones (cuento de Kafka) es tanto más colectivo mientras más tintes singulares adquiere, manteniéndose su silbo artístico y singular muy cerca del chillido común. Más adentro llegamos de la gran Madre-Historia, mientras más afuera excursionemos de sus ámbitos frecuentes, lograremos las islas solitarias y virginales, do florecen los más abstractos entes. 

Por eso es que, a la hora de asumir el reto de lo nuevo, que sin cesar apunta en nuestra rutina, todo maestro entra en fuga y se vuelve obsoleto, toca enfrentar en solitario al gran tesoro ajeno con toda nuestra creatividad y capacidad de peregrinar en el vacío. Sirve lo que esté entronizado en la gran vena, pues protagoniza la odisea y sostiene la búsqueda en directo del tono singular en el canto, por encima de las oscuras aguas del tiempo.

José Guillermo Molina Vélez

San Pedro de los Milagros, Finca Franja Lunática

Septiembre 27 de 2021

martes, 21 de septiembre de 2021

finitud y eternidad

El ser humano es una síntesis de lo temporal y lo eterno, 
de lo finito y lo infinito.
Soeren Kierkegaard


todo es finito

algún día termino

y el planeta de los antiguos maestros

dejaré de sentir en sangre y vino

al magma regresaré en fogoso contento

marcando la milésima vez en que me harán el honor del viaje

el viaje 1001 por los oscuros prados de cielos negros 

o la encendida ola del devenir incógnito

negro como la tierra virgen

la tierra encinta capaz de todos los nacimientos


aun me asiste algo de luz ficticia

solo luz del seno solar, de su dolor perpetuo

para llegar a escribir el poema en neutro

sin posibles lloros ni estridentes risas

caía agua del cielo seco

sempiterna finitud de mares y desiertos

que se empeñaban en recordar lo corto de nuestro tiempo

lo dulce de nuestros pasos de entradas o salidas

por los corredores paralelos que estrían eterno campo

en rapsodias de verso fatuo


caía agua en polvo fino de luna creciente

inspirada por Venus en letales arrullos

polvo encanecido del amor fantasma

que velaba encima de los fértiles valles

y el monástico desierto do sapiente alma 

sucumbía con sus sórdidos seguros

entre gran tormenta que a los dioses calma

para dejar sólo en vivo dolente

la azarosa providencia de las calles

más allá de los civiles muros


el canto mudo de secos arpegios

que embargaba al pájaro solitario 

remontaba las viejas tormentas de gastadas voces

y desafiaba sus agrietadas notas

(por eternas no menos desfallecientes)

al paso del finito calendario

las rebasaba con sus alas de días y noches

y las perforaba con dulces caricias en gotas

que molían sus entrañas de ogro milenario

entre serenatas de dulces adagios


José Guillermo Molina Vélez

San Pedro de los Milagros, Finca Franja Lunática

Septiembre 21 de 2021

martes, 7 de septiembre de 2021

Dulce soledad




mientras aún había tiempo y espacio en el alma, 

gozaba entre el enorme silencio

viendo ensancharse la dulce soledad. 

 

oscuros sueños de onix

traían de la selva los profundos arpegios que sostenían los siglos

y extendían sin ventanas

discreta luz de terciopelo por las veredas vírgenes

de esos montes espirituales

que gobernaban el aliento de los durmientes

 

La paz de los vivos se firmaba

con montunas y estremecidas notas 

que libaban de flores exóticas

esas musas silenciosas

capaces de la más abstracta voluptas

madurada entre musgos de miel

que filtraban corsarios indómitos

con prohibidos besos

de sílfides transmarinas


el corazón del cifrado poema

se forjaba en la dulzura de ese cálido silencio

con las notas niñas que clamaban en la estepa

por la luz sibilina

del florido amanecer 

que anidaba en los senos jóvenes del tiempo


se forjaba entre los cantos ebrios

de insomnes sirenas

que cuidaban las ánimas de sus príncipes electos

con la miel del monte salvaje

en bendecidos adagios

creadores de hombres nuevos

que brotaban al alba,

entre vitales coros de agua,

calladas sinfonías de tierra negra


José Guillermo Molina Vélez

San Pedro de los Milagros, Finca Franja Lunática

Septiembre 7 de 2021



sábado, 4 de septiembre de 2021

Una obra, un hijo más que se va



Ingratos como los hijos 

son las obras de nuestro arte:

Les sucede el gran vacío y la añoranza,

en el corazón se abre un gran foso

y el desafío de gestar algo nuevo 

que supere en cielo y esperanza

al colino ya  perdido

y arrancando de la completa ignorancia

 alcance el pleno gozo

de una existencia libre


toda obra empieza tímida

en lo ignoto e incalculable

desde el vacío nos arrebata 

lo mejor que nos cruza

y se da a la huida:

cualquier pájaro, flor o dulzura 

que por azar visita este oasis

se vuelve suyo sin posible excusa

nunca se logra detener una demanda del pirata

obra o hijo, solo quieren nuestra ascesis


es una ley de campo abierto

de dominios líquidos sin fronteras

nacidos en musgosos montes 

y que llegan a salvajes mares

es lo justo:

que nos dejen y sean del salvaje mundo

nada tiene por qué permanecer nuestro

solo llegar a poseer nuestro sayal vacío,

emblema del sacro silencio

en que marchamos por cosmos siniestro


a medida que producimos en luz de negros cielos

nuestros brotes de felicidad impía

se reduce nuestro espesor

y aumenta nuestra veloz sangría

nuestra liviana e impersonal fuga

¡benditos sean los que lograron salir de nuestro seno

con vida propia de estrellas libres

aligerando nuestro equipaje de dichoso tránsfuga

experto en asaltar solitarias cumbres

donde brillan en oro versos nuevos!


allí vuelan con bellos colores

los pájaros más abstractos

en las últimas luces de fecundos días,

lejos ya de alimentarias pasiones

y ordinarias costumbres

con las alas propias y las ansias

de nuestros antiguos sueños

quemándose entre sitibundas fiebres

que imaginan en secas tormentas

el fulgor de nuevos soles


José Guillermo Molina Vélez

San Pedro de los Milagros, Finca Franja Lunática

Septiembre 4 de 2021