martes, 31 de agosto de 2021

Amor y desamor



Dicen que el amor cura todas las heridas

y el desamor produce las más profundas.

Cuando un falso amor nos desgarra el alma

casi imposible es recuperarnos

y evitar el abismo en que nos hunden su engaño y traición.

En cambio, si un amor se nos va, 

nos llevará consigo a las cimas de la gloria

e impulsará nuestra restante vida

por las vías de un crecimiento espiritual ilimitado.

Flores y pájaros poblarán nuestro infinito ascenso

en pos de su soplo imperecedero

que llenó de alegría y esperanza nuestra senda.

 

La leche y la miel en el camino

serán siempre el testimonio de su compañía,

el garante de su eterno y dulce beso;

como el azufre y la hiel de aquella falsía

se encargarán de quemar por siempre las entrañas.

Pero amor y desamor serán al fin 

los pilares asimétricos que cargan nuestras vidas 

a través de las aguas del Leteo

y la innombrable harina del cosmos

las claves antinómicas del loco peregrinar 

que borra aciertos y fracasos del sorteo

 

Mientras el amor nos ilusiona 

con el gozo y la eternidad

el desamor nos enfrenta a la finitud,

al polvo y la disolución,

formando así una terrible balanza 

en nuestro corazón de bruma 

y rodante sangre de la madre sempiterna.

La sangre que se anima y desanima,

siempre móvil en devenir perpetuo,

forma las olas anónimas de nuestros afectos,

los días de luz y los grises días

o de negras tempestades en lo íntimo del alma.

 

Pero cabe la pregunta:

¿qué se ancla más profundo en el alma

el milagro del amor o el desastre del desamor?

Quizás sea éste el que alcanza sin retorno

el núcleo más profundo del corazón,

donde asesta uno tras otro los golpes del dolor; 

pero puede ser aquél el que lo avienta 

a los más lejanos cielos del averno

aunque sólo sean infinitésimos de gozo

y espumas pasajeras de olas gigantescas

que se van a morir a las playas de cristal

que honran a la gran Madre. 


José Guillermo Molina Vélez

San Pedro de los Milagros, Finca La Franja Lunática

Agosto 31 de 2021

miércoles, 25 de agosto de 2021

Diletante



Abstracto y diletante vagaba por los confines del universo,

De mi pequeño jardín brillando en risas coquetas.

De los guayabos a los novios y los geranios 

Se movían ojos atrapados en movimiento infinito:

Variedad de rotaciones en torno de centros mutantes. 

Se movían ubicuas chispas blancas del sol magnífico  

Entre las hojas y los seres de este jardín de genios,

Donde confluyen todos los seres hechos ya veletas 

Para emprender el viaje hermético

Entre las flores reciennacidas y el prado bendito


Transcurrían en rachas de ángeles devoradores 

Perforaban las flores y el jardín 

Con sed de su cielo la bóveda abismo 

Mientras otras hordas llegaban de sembradores

Hundiendo sus fallas en la tierra

Madre de las mil criaturas sin fin

En ella clavaban sus raíces de fuego 

Y quemaban de vidas nuevas en manada

las entrañas fértiles del bosque arisco

Y la madre daba leche y sueños a su camada


Tantos flujos y caravanas dispersos

abrieron al jardín múltiples senderos

todos válidos y distintos transmundos

que solo captaba el hortelano diletante

lejos ya de todo campo amante

exilado de brazos, bocas y besos,

sólo veía ya los umbrales fecundos 

donde trenzan sus tesoros los viajeros

y sintetizan las esencias sus kilates,

rescatan del prejuicio sus libres sexos.


José Guillermo Molina Vélez

San Pedro de los Milagros, Finca Franja Lunática

Agosto 25 de 2021



jueves, 19 de agosto de 2021

Fuego mi alterego




De lo hondo de las rojas y silenciosas brasas
musitaban leyendas de ágiles duendes azules
en volátiles sílabas de lenguas en danzas
trazando nuevos poemas virginales

¡lenguas azules sobre lenguas amarillas
O montes o islas desiertas
O troncos en cenizas
Inspirados en azules dioses!

se colgaban de los vértices esquivos de mi malla
para iluminar nuevos arreglos de universo
Poemas que en silencio recorrían desierta playa
En la forja inhóspite de extraño verso

Al paso salían cortantes rocas 
Y los versos se quebraban en gritos
Que se hundían en soñadas bocas
Tras la miel de arpegios primitivos 

Al fin se llegaba un verso de vientos truncos
Una caja de sorpresas en contrarios verbos
Juego de fieros piratas entre juncos 
Ires y venires en danza de estorbos

Ese verso de llamas azul naranja
Resguardo del fuego en su vivo secreto
Como brillaba en la noche la franja
Bajo Orión y sus lámparas de absoluto 

Se planteaba en el vacío como mi gran alterego
Variedad de llamas verdes azules blancas y rojas
Invoca al cielo todo mi interno fuego
Y se queman de repente todas mis congojas

Vuelo libre en cielo ilímite sin estrellas 
En la mullida oscuridad del solo cerebro
Donde orquestan sus sueños las doncellas,
En el puro núcleo de anciano libro.


José  Guillermo Molina Vélez 
San Pedro de los milagros, finca Franja Lunática
Agosto 19 de 2021



jueves, 12 de agosto de 2021

Diamante

 



Resplandecía un sol de fiesta salvaje

En lo alto de estas sierras de san Pedro

Donde aire ya en ámbar o en diamante

Alberga los seres traslúcidos y sones sotto voce

Voces diminutas del gran alegro

Que viven en la fresca corriente

Y cuidan de la placidez del día

Y la calidez de la noche

Pequeños músicos vigilantes

Encargados de la beatitud del universo


Y los brillos 

esos brillos juguetones

en las caras limpias de las hojas-demencia

que se mecen en los brazos de vientos amantes

Las hojas alegres bailarinas

de todos esos árboles dragones

que cantaban pura independencia

muy lejos del seno de urbes de pillos.

Formaban concierto en móviles diamantes

contra el hídrico verde oscuro de las colinas.


El diamante de netos rayos infinitos

contra la tierra en somnolientas sombras-bosque

Dibujaba las casas de los  seres finitos

Hechos de agua  y salvajes fluidos metálicos 

En plena ebullición de alambique

tras preciados elixires exóticos

que a las soñadas ideas y visiones

llevaran las álgebras reales

y en etéreas canciones

vertieran las frases habituales


a las crías de cruel materia obscura

desafiaba con su piel de trasparencia,

fiel hijo del sol y las estrellas,

del hidrógeno y el helio esencia,

y de lo vivo y el carbono, últimas huellas,

diamante-cielo entonaba himno de locura

y el ojo del gran cristal enfocaba en huracán

de cálido amor cada esquema del frío austero

Haciendo feliz a todo el erial

En el fondo simple de cada agujero 


Allá, o acá,

En el fondo hondo del propio misterio,

Llega siempre aguda su luz-aguja 

Como que no hay vacío ni obscuro 

A salvo de su saber y su luz bruja 

Luz que es suave y fecunda

Miel y fuego en futuro

Sortija indisoluble que en magia abunda 

Llevada por prisa de diamante bruto

Ingresando a la senda de la luz y su imperio


José Guillermo Molina Vélez 

San Pedro de los milagros. Finca la franja lunático

Agosto 12 de 2021