lunes, 14 de julio de 2025

oración a diosas y dioses de pequeñas alegrías

oración a diosas y dioses de pequeñas alegrías


soberanos de flores y aves canoras

reyes minimales del nimio universo

y las leves sonrisas de albas y ocasos


vuestras gracias de diosas madres

y báquicos dioses de pequeños eventos

que acompañan y llenan de alegria la existencia


os dejamos la tarea de extinguir

ese dios vengador del pecado el odio y el castigo

que ha elegido un pueblo para la práctica del genocidio


os dejamos la tarea de borrar de las memorias

de ese pueblo bárbaro las reglas y las taras

que les hacen perpetrar el genocidio de los demás pueblos


que reine sobre la tierra y las constelaciones todas

las alegrías diminutas de vuestras fiestas

y se extingan los mandatos sangrientos del dios vengador


os dejamos la tarea de devolvernos por igual

lo pequeño la alegría la sonrisa el amor

del diminuto universo que avanza sin pueblo elegido


y entre grillos y silencios musicales

proclama y favorece la física igualdad

de las simples existencias orantes


Trabad las armas de extinción 

Y confundid las estrategias 

Que en las sombras urde el genocidio 

Mi bienamada: Abelardos y Eloisas


    


 Mi bienamada

Solo tu voz de sedas   

Me llevaba entre los musgos Grises 

de tus naves abandonadas 

Me donaba la miel de tus bocas  encantadas

Coloreaba de risas y sencilla gracia

La piel ajada del mundo anciano 

Y diluía en espumas fugaces

su sólida malicia

de antiguas rocas en arcano


Tus ojos de perenne niña 

Vertían sobre mi mente muro 

la luz de inocencia primeriza

Y configuraban en mis dados cristalinos

las jugadas abstractas del peligro

y la dicha de la danza en el vacío

Desafiaban mi alma hacia la hondonada de estrellas

de femeninos riscos en cavernas 

con oráculos de diosa poetiza 

capaces de incógnitos placeres

sembrados de flores y diamantes risa

suspendidos cuajos de miel y milagro

en futuros números de vidas eternas


Jugábamos  en la noche del azar

a que florecieran las orquídeas

entre las pieles secas del mundo yermo 

jugábamos al amor de abelardos y eloisas, 

entregados al fuego de ambarinos besos, 

envueltos en riesgos de pávidas cenizas 

podrían quemarnos, castrarnos, aniquilarnos.

Ya sabíamos nosotros del secreto voluptuoso

danza de llamas en vivo calcinar de espasmo

formulado en vasos de antiguos alquimistas.


Entre la sangre misma de los cuerpos

Ya sabíamos desaparecer en gozo 

entre los cuerpos de acero y roca

se perfilaban nuestras voces de remotos tiempos

Tu mi niña del alma florecia

Al fondo de los poros frescos

que cuidaban los tesoros de las aguas

cuyo dulce nutría de vida

los lejanos y cenicientos desiertos.  

 

Tu y Yo 

hacíamos máquina

Y Feliz encuentro en arrullo:

Era el gran acople de los centros.

Y apagabas en el mundo la angustia loca.

Çon tus indómitas sonrisas

A todo viento,

Llenabas de  anarquía 

mística y libre orgullo

los poros atónitos de las inocentes cosas


Mientras yo 

amante de lo absurdo

Rompiendo y quemando

el sempiterno barullo

Que revolvía en ciclones la meteoria

buscaba sentido a las atroces horcas

almacenadas en mi mente historia

para martirio del espíritu futuro


Y gozaba también cuando esta noria

Volaba en pedazos

Entre tus dientes de pantera

Cuya inocencia demolía los rebeldes cazos 

y disolvia en falsas nieblas  

sus oscuras ecuaciones

hechas de luz en suaves trazos 

y alquímicas soluciones


que poblaban de luciérnagas

y simples glorias de flores

mis oníricas tinieblas de puro campo,

mis pasajeros místicos carbones

consagrados por la noche en proféticas teas

que resolvían entre los peñascos de gloria

sus acordes de inaudibles corcheas

proclamando los nuevos versos del tiempo


José del viento 

Franja cuántica

Junio 22 de 2025